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Timpanometría qué mide esta prueba
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8 min de lectura

Timpanometría: qué mide, valores normales y cómo interpretar resultados

Timpanometría: qué mide realmente, cómo interpretar sus curvas y por qué es clave para diagnosticar problemas del oído medio.

La timpanometría es una de las pruebas más rápidas y útiles en consulta, pero también una de las más malinterpretadas. Muchos pacientes llegan diciendo “no oigo bien, debo tener un tapón”. Se revisa el oído, está limpio… y la sensación de oído tapado sigue ahí.

Aquí es donde esta prueba marca la diferencia.

La timpanometría no mide la audición, sino algo igual de importante: cómo se mueve el tímpano y cómo está funcionando el oído medio. Gracias a esto, permite diferenciar si el problema es mecánico (como moco o presión) o neurosensorial (nervio o cóclea).

Qué mide exactamente la timpanometría

La prueba evalúa la movilidad del tímpano y la presión en el oído medio mediante un pequeño cambio de presión en el canal auditivo.

En términos sencillos, responde a una pregunta clave: ¿el tímpano se mueve correctamente cuando le llega el sonido?

Si el sistema funciona bien, el sonido se transmite con normalidad. Si hay líquido, rigidez o problemas de ventilación, esa transmisión se altera.

Por eso es una prueba fundamental para entender muchos casos de oído tapado sin causa aparente.

Cómo es la prueba de timpanometría

La timpanometría dura apenas unos segundos. Se introduce una pequeña sonda de goma en el oído que emite un tono y un leve cambio de presión, como un “soplo”.

No pincha, no molesta y no requiere que el paciente haga nada. Por eso es especialmente útil en niños pequeños, donde otras pruebas son más difíciles de realizar.

Valores normales: las curvas de Jerger

El resultado se presenta como una gráfica. Aquí es donde muchos pacientes se pierden, pero la interpretación básica es bastante clara.

Tipo A (normal) Es la curva en forma de “montaña” centrada. Indica que la presión en el oído medio es correcta y el tímpano se mueve con normalidad.

Tipo B (plana) No hay pico. El tímpano prácticamente no se mueve. Lo más habitual es que haya líquido en el oído medio (otitis serosa). Si además el volumen del canal es muy alto, puede indicar una perforación timpánica.

Tipo C (desplazada) El pico aparece hacia la izquierda, lo que indica presión negativa. Suele deberse a una mala ventilación de la trompa de Eustaquio, típica en resfriados o congestión. Es frecuente que sea el paso previo a una otitis.

Para qué se usa en la práctica clínica

La timpanometría es clave en situaciones muy habituales:

Cuando un paciente nota el oído tapado pero no hay cerumen visible, permite detectar si hay moco o presión interna.

En casos de infecciones recurrentes, ayuda a confirmar si el oído medio sigue afectado aunque el dolor haya desaparecido.

También es una prueba fundamental para diferenciar tipos de pérdida auditiva. Si quieres entender mejor esta diferencia, puedes leer más sobre hipoacusia.

Clave para diferenciar tipos de hipoacusia

Sin timpanometría, muchas veces se estaría diagnosticando a ciegas.

Una curva alterada suele indicar una hipoacusia conductiva, es decir, un problema en la transmisión del sonido (tímpano, huesecillos, moco).

En cambio, una timpanometría normal con mala audición apunta más hacia una hipoacusia neurosensorial, donde el problema está en la cóclea o el nervio auditivo.

Esta diferencia es esencial porque el tratamiento cambia completamente.

Relación con urgencias como la sordera súbita

Ante una pérdida auditiva repentina, la timpanometría es una de las primeras pruebas que se realizan. Su función es descartar rápidamente causas “simples”, como un problema de oído medio.

Si quieres entender por qué esto es tan importante, puedes consultar qué hacer ante una sordera súbita.

Cuándo puede alertar de problemas más serios

Una curva tipo B persistente acompañada de supuración puede ser señal de patologías más complejas como un colesteatoma en el oído.

Además, las curvas tipo C frecuentes suelen aparecer en contextos de resfriados, cambios de presión o invierno, algo que se relaciona con problemas de ventilación del oído medio.

La timpanometría es una prueba sencilla, rápida y clave para entender qué está pasando en el oído medio. No mide cuánto oyes, sino cómo funciona el sistema que transmite el sonido.

Gracias a ella, es posible diferenciar causas, evitar diagnósticos erróneos y actuar con precisión desde el primer momento.

Fotografía de Daniel Molina, especialista en audífonos

Daniel Molina

Audiólogo

Daniel Molina López es un audiólogo en continua formación, comprometido con el bienestar auditivo y la atención personalizada. Combina criterios clínicos rigurosos con tecnología de vanguardia, ofreciendo un trato cercano, ético y adaptado a cada paciente.

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